A comienzos de primavera visitamos Andalucía. Estuvimos el Sevilla, en algunos Pueblos Blancos y terminamos en Granada. Fue un viaje espectacular.
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Al llegar a Granada, nos encontramos con una pequeña feria. El olor a té, especias y rosas inundaban las calles que bordean la catedral.
Paseamos, compramos el aromático y floral "té de Granada" y nos dirigimos a nuestro hotel.
Grata sorpresa llegar a los Apartamentos MontesClaros, situados entre los barrios históricos Albaycín y SacroMonte, frente al Alhambra, una vista espectacular. Nos quedamos en un departamento nuevo y totalmente amoblado, muy cómodos. Nos sentimos en casa. Paco, su dueño, es un muy buen anfitrión.
Estuvimos sólo dos días en Granada y nuestro itinerario fue el siguiente: tapas, paseo, tapas, Alhambra, paseo, tapas. Nuestra visita a la ciudad coincidió con el Granada de Tapas.
El primer bar al que llegamos fue Casa Torcuato, situado en la calle Pagés 31. La caña costaba 1,30 €, a continuación las tapas que nos pusieron por cada cerveza.

Continuamos nuestro paseo por el Albaycín, visitamos algunas fábricas de cerámicas.

Luego llegamos a La Higuera (Horno del Hoyo, 17). Este bar cuenta con un patio interior privilegiado en el que estuvimos sentados algunas horas. El lugar es agradable y tranquilo, a pesar de tener mucha vida. Las cañas también costaban 1,30 € y para acompañarlas; berenjenas con miel, papas bravas y olivas.

Cerca de La Higuera, estaba la Calle Panaderos, ahí llegamos a la Panadería María (desde 1953), nos ofrecieron probar las salaillas y nos parecieron deliciosas. Nos llevamos varias y también un pan con aceite, nueces y pasas.
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Paseamos, caminamos, nos perdimos y descubrimos preciosos rincones de los barrios SacroMontes y Albaycín.
Por la noche fuimos a la antigua y recomendada "Bodegas La Mancha", antiguas bodegas Castanedas (Joaquin Costa 10). Lo que más me gusto en este lugar fueron las sabrosas habas con jamón..
Nos quedamos con hambre... y decidimos volver a al SacroMonte, nos dirigimos a la Entraiya, Comí unos exquisitos espárragos. Para acompañar las cañas, una tapa de brochetas de pollo y berenjenas fritas. De postre una mousse de membrillo. Fuimos muy bien atendidos por Rafael, su dueño. La Entraiya fue mi bar preferido, ambiente familiar, platos caseros y cocina a la vista.
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Quedé alucinada con las tapas que acompañan una cerveza, ¡que generosidad! Bebes tres cañas y puedes darte por cenado.

Al día siguiente visitamos el Alhambra, imperdible, una experiencia espectacular, sin palabras para describirlo...
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Hace unos días, nostálgica de las maravillosas vistas de Granada, encontré este blog http://besarseengranada.blogspot.com/.







